México necesita aumentar la productividad para lograr un crecimiento económico a medio y largo plazo #Economia

América Latina necesita reformas institucionales para potenciar la productividad, para lo que será necesario promover una asignación de recursos más eficiente e incentivar la innovación, según el Reporte de Economía y Desarrollo (RED 2018), publicado por CAF -banco de desarrollo de América Latina- y presentado hoy en el Tecnológico de Monterrey Campus Santa Fe.

El diagnóstico para México no difiere en general del resto de países de la región, pero con ciertos matices. Por ejemplo, entre 2004 y 2014 México registró una productividad total de los factores del 43% en relación a EEUU, cifra que supera ligeramente el promedio regional, del 37%. Por otra parte, según algunos indicadores de poder de mercado, el país muestra un nivel de competencia ligeramente superior al promedio de América Latina.

Adicionalmente, de 2011 a 2015, la brecha salarial entre trabajadores formales e informales fue la tercera más alta (28%) en un grupo de diez países analizados de América Latina, cuyo promedio es de 24%. Esta brecha es una manifestación de ineficiencias en la asignación del factor trabajo y es indicativa de que la informalidad es un lastre para al productividad.   

“Para poder entender por qué tenemos un rezago productivo, es necesario entender cuáles son barreras fundamentales de las empresas que les impiden innovar, y con ello  atacar los índices de baja productividad“ afirmó Fernando Álvarez, economista Senior de la Dirección de Investigaciones Socioeconómicas de CAF. Por su parte Emilio Uquillas, representante de CAF en México dijó que “el reporte del RED de este año, está enfocado en los cambios económicos que deben tener las instituciones para que logren ser cada vez más productivas con la finalidad de evitar las brechas de desarrollo”.

Según el reporte, el rezago en la región en temas de productividad se debe a una muy baja productividad de todos los sectores que conforman sus economías, más que al hecho de que la región tenga, en comparación con países desarrollados, una fuerte concentración de sus recursos en sectores de particularmente baja productividad. Esta baja productividad en los diversos sectores responde, a su vez, a debilidades en el proceso de entrada y salidas de empresas, a la baja innovación o crecimiento de la productividad de aquellas que sobreviven, y a una ineficiente distribución del empleo y capital entre las empresas, incluyendo a aquellas que están en la informalidad; se detalla en el reporte.

El RED 2018 se enfoca en factores que transversalmente afectan a las empresas, más allá del sector donde estas operen, como el grado de competencia, el acceso a insumos y cooperación entre firmas, las relaciones laborales, y el financiamiento. La evidencia presentada en el reporte muestra que en las economías de América Latina existen importantes desafíos en todos estos ámbitos. Por ejemplo, la región tiene en promedio mercados donde el nivel de competencia es menor en comparación con regiones más desarrolladas, lo cual se refleja en altos márgenes de precios, especialmente en el sector servicios. Para mejorar este aspecto es muy relevante incrementar las capacidades de las agencias de defensa de la competencia, reducir barreras de entrada a las empresas, y profundizar el comercio y la integración internacional que aún se ven limitados por barreras para-arancelarias y logísticas.

Finalmente, el RED concluye que para dar el salto en productividad es imprescindible adecuar el entramado institucional para lograr entorno productivo que incentive más innovación, más eficiencia en la asignación de recursos y una mayor integración productiva.

A través del RED 2018, CAF pretende aportar conocimiento sobre cuáles iniciativas son más útiles para tender puentes y avanzar en el camino de lograr un mayor desarrollo en los países de la región, con base en ganancias sostenidas de productividad.

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