#Aon recomienda a las empresas considerar un plan gerencial de continuidad #Negocios

Incendios, explosiones, derrumbes, desastres naturales,  pueden ocurrir en cualquier lugar, momento y circunstancia; por esta razón, las empresas deben de estar preparadas para alguna eventualidad. Un claro ejemplo, fue la devastación provocada por  ‘Harvey’ en 2017, el segundo huracán más devastador en Estados Unidos o el terremoto del  pasado 19 de septiembre en México, que sacudió con fuerza una parte del territorio nacional, afectando a empresas y negocios que no contaban con plan gerencial de continuidad del negocio. 
 
Por tal motivo, Aon, firma líder mundial en servicios profesionales que ofrece una amplia gama de soluciones de riesgo, retiro y salud, recomienda a las compañías contemplar este tipo de riesgos e incidentes inesperados dentro de sus planes de continuidad.
 
Los planes de continuidad del negocio son medidas que ayudan a las organizaciones a prepararse mejor para un evento a gran escala.  Pero que preguntas deben realizarse las empresas para considerar implementa estos planes. ¿Su producto o servicio es necesario e irremplazable? ¿Se encuentra en un mercado altamente competido? ¿Sus ventas se concentran en una época durante el año? ¿La operación depende del pago de nómina de sus colaboradores? si respondió afirmativamente alguna de las preguntas, Aon México sugiere tomar en cuenta los siguientes puntos:
 
Antes:

  • Desarrollar planes de continuidad del negocio: El primer paso táctico en la preparación de la respuesta es el desarrollo y/o adherencia a un plan de gestión de la continuidad del negocio (BCM), lo que ayuda a la empresa a pensar sobre los tipos de amenaza que podría enfrentar y detalles específicos sobre cómo continuar mejor las operaciones en caso de un desastre. Es importante que las organizaciones desarrollen planes como:  Planes de respuesta a Emergencias (ERP), Planes de manejo de Crisis (CRP), Planes de Continuidad del Negocio (BCP) y los Planes de Recuperación de Desastre (DRP).  Esto es vital para que los principales interesados dentro de la organización entiendan exactamente cuáles son sus funciones durante un desastre y poder descubrir áreas de oportunidad de mejora al plan. Esto podría significar asignar funciones y responsabilidades específicas a las personas en caso de un desastre y aclarar los canales de comunicación para que las partes interesadas sepan qué hacer y cuándo.
  • Entender las políticas y restricciones: Las organizaciones deben examinar su póliza de seguros para entender qué es lo que está cubierto exactamente y qué condiciones se pueden adjuntar a esa cobertura, para evitar sorpresas en su reclamo. También ayuda a desarrollar relaciones sólidas con terceros, como su asesor en seguros, aseguradoras, equipos de respuesta a desastres y potenciales proveedores de respaldo antes de un evento. No quiere que la primera interacción con un socio sea durante una crisis. 

 
Durante:

  • Garantizar la seguridad de los empleados y del lugar: La prioridad durante y después de un desastre es garantizar la seguridad del personal. Lo segundo, es gestionar la crisis que pueda prevenir una inmediata reanudación de operaciones e iniciar el proceso de recuperación para que la organización vuelva a las operaciones normales lo más rápidamente posible. Esto tiende a involucrar los detalles logísticos para obtener equipos de preparación de reclamaciones, reparación y remediación en el lugar. 
  • Presupuestar para la continuidad: Es también importante poder tener recursos financieros listos para realizar reparaciones - pues los empleados tendrán que seguir recibiendo su salario, aunque la capacidad de la empresa para proporcionar servicios facturables podría ser severamente restringida. En caso de eventos naturales catastróficos, los cuales afectan a un gran número de operaciones, se vuelve imperativo poder contratar y pagar a los proveedores que ayudaran a la construcción.  

 
“Uno de los aspectos más importantes en el desarrollo de un plan gerencial de continuidad de negocios, es saber exactamente en qué momento la afectación económica por no poder producir u ofrecer los servicios de la empresa, es catastrófica.  Esta información ayudará a determinar las estrategias de recuperación de operaciones y a justificar los montos de inversión necesarios para llevarla a cabo”, comentó Isela Vela, director adjunto comercial de Aon México. 
 
Después:
Una vez que la crisis se ha contenido, las organizaciones pueden comenzar a pensar en la recuperación a largo plazo.

  1. Determinar el grado y el alcance de la pérdida.
  2. Preparar estimaciones para los costos de reparación.
  3. Evaluar las pérdidas por interrupción del negocio y el período necesario de indemnización.
  4. Desarrollar una presentación detallada de la reclamación.
  5. Ayudar a cuantificar los gastos inmediatos con los ajustadores, para generar un flujo de caja inmediato necesario.

 
Las reclamaciones de seguros grandes pueden tomar tiempo, por lo que es importante la evaluación de los daños y trabajar en estrecha colaboración con sus asesores de seguros, aseguradoras y otros terceros, con el fin de evitar más dificultades en el futuro. “Muchas organizaciones no entienden que el seguro es un contrato, y hay disposiciones dentro de este. Es comprensible que muchos sólo quieran reanudar operaciones lo antes posible, pero él no seguir los requerimientos establecidos en el contrato, puede conducir a falsas expectativas sobre lo que puede cubrir y el tiempo en recibir la indemnización”, agregó la experta de Aon.  
 
Aunque nadie acoja con satisfacción los desastres naturales, los planes apropiados para la respuesta de un desastre y la mitigación son vitales. Si las organizaciones piensan claramente sobre lo que podría suceder y qué complicaciones podrían surgir, entonces pueden comenzar a construir los planes y capacidades que les permitan seguir operando. 
 
“En Aon brindamos la consultoría necesaria para desarrollar un plan gerencial de continuidad, lo que incluye identificar el potencial impacto operacional y económico, con base en los escenarios de pérdida probables o en desastres naturales previos.  Hay que tomar en cuenta que cuando se diseña un plan de continuidad del negocio, el objetivo del negocio dictará las estrategias de recuperación.  Lo más importante es construir y mantener un plan gerencial de continuidad para su negocio“, finalizó Isela Vela.